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Piedras rúnicas

125 textos · todas las piedras de los archivos del juego, agrupadas por dónde están

Las piedras rúnicas de un bioma comparten un mismo conjunto de textos y cada piedra elige uno al azar cuando el mundo la coloca, así que dos piedras a cien metros una de otra pueden decir cosas distintas y la misma piedra dice siempre lo mismo. Las tablillas de los altares, los versos de las Piedras de sacrificio y las piedras de dentro de las mazmorras tienen un único texto fijo. Las piedras en sí las encontrarás en la página de ubicación de las piedras rúnicas.

Piedras: Praderas11100 por mundo, cada una con un texto de este conjunto

Bioma: Praderas

Allá donde crece la hierbaY el cielo de azul todo lo siembraSiempre habrá un lugar llamado hogar
Hace mucho, mucho tiempo, cuando Odín, el Padre Todopoderoso, unió los mundos, acabó con los vanir, los gigantes y todas las criaturas de vejez inconmensurable. Los más poderosos no podían morir, por lo que los exilió a Valheim para toda la eternidad, convirtiéndolos así en los Desterrados.Cuando recorren las tierras, las criaturas inferiores saltan como si de migas en un tambor se trataran. Los reconocerás en cuanto los veas.
Dale las gracias a Freya por la lluvia y el solPor los brotes que desgarran la piel de la tierraY las frutas del vinoDale las gracias a Odín por la carne y los huesosPor el humo de los fogones, el pelaje cálidoY la fuerza de tus brazos
Detente, caminante, y sé testigo de mis advertencias. Somos muchos los que hemos pasado por aquí antes que tú, impulsados por el deseo de Odín de que hiciéramos su trabajo. El camino que te espera es arduo y tortuoso, al igual que los peligros que entraña. Si le tienes apego a la vida, haz de estas praderas tu morada y aléjate de los árboles. Teme al Astado y perdónales la vida a los suyos.
Atiende a las palabras de Ulf, un pobre habitante de unas tierras desconocidas. Aquí encontrarás piedras y madera de calidad: todo lo que necesitas para construir una casa. También te hará falta un tejado para protegerte de la lluvia y paredes para que el tejado no se derrumbe. Por último, necesitarás una puerta, o entrar y salir será una tarea un tanto complicada.Ulf ha aprendido todo eso por su cuenta y ahora lo escribe en esta piedra para ayudar a los demás. Que Odín se apiade de su alma.
Yo era Astrid, una doncella escudera del bosque. No sé cómo era mi vida antes de llegar aquí, pero estos brazos recuerdan la espada y estos ojos ven la trayectoria de las flechas. Ahora el cuervo me guía y lucho contra las bestias en nombre de Odín.
Los nixes, taimados seres de ojos azules que campan por los lodazales, son pequeños lagartos autóctonos de Valheim. Ariscos y viles, atacan sin contemplaciones y merecen ser destruidos, como toda alimaña. Moran cerca del agua, pues las criaturas terrestres los desprecian y aborrecen.Pero no existe criatura que sea mala del todo: sus colas son todo un manjar.
Hermanas y hermanos del muro de escudos, ¡alzad vuestros corazones! Sois los más grandes guerreros, elegidos por el mismísimo Padre Todopoderoso por vuestro arrojo y gallardía. Ahora la muerte os ha traído a tierras donde podéis redimiros a fuerza de lucha y dolor para ganaros el favor y la honra de los dioses. Que vuestros recuerdos se pudran en Midgard con vuestros pecados, ¡pues lo mejor de vosotros está aquí!
Aquí me cayó un árbol en la cabeza, y yo maldije a los dioses. Dejo esta piedra para rendirles tributo e implorar su misericordia pese a mis palabras irreflexivas.
Haz un alto, transeúnte. Solázate, pues has llegado al último y más ácrata de los diez mundos. El aire de Valheim es puro, sus aguas profundas y claras, y sus bosques son una cornucopia de tesoros. ¡Aquí encontrarás aventuras, dicha y gloria a raudales!
Una panza llena.Una vela henchida.El peso de una lanza en mano.Y una canción en los labios.Que todas las montañas se derrumben.Y los mares hiervan hasta dejar solo su sal.Un día al sol es una vida bien vivida.
Piedras: Bosque negro1350 por mundo, cada una con un texto de este conjunto

Bioma: Bosque negro

Cuidado con el espesor de los bosques y con la oscuridad profunda. Quédate junto al fuego cuando caiga la noche.
Bajo la tierra, las raíces del bosque se entrelazan tejiendo un gran telar. Si tiras de uno de sus hilos, se moverá el tejido entero. Si talas un árbol, el bosque lo sabrá. Si llamas la atención del Errante... irá en tu búsqueda.
Yo era Harald, un hombre de la costa. Lo único que recuerdo de mi vida en Midgar es que era un guerrero. Veo en sueños las caras de la gente a la que asesiné. Dejo esta piedra para que, al menos, perdure mi nombre.
Tómate un descanso y piensa en Ulf, que esculpió esta piedra con su propia mano, pero no se le ocurrió qué escribir.
Cuidado con el Longevo. Los cuervos dicen que hace eones era un brote de Yggdrasil, además de una fuente de sabiduría en la época en la que los hombres y los árboles eran amigos. Ahora se burla del hacha y se enfrenta a las creaciones de los mismísimos dioses. Odín lo exilió, pero tanto su orgullo como sus raíces no tienen fin.
Quienes vinimos con las valquirias no hemos sido los primeros en pisar estas tierras. He visto con mis propios ojos los salones que construyeron bajo tierra y sus ciudades en ruinas. ¿Correremos el mismo destino?
El gran Odín desterró en este mundo a siete criaturas durante los primeros días de su reinado. Siete dioses y monstruos cuyo orgullo era tal que les impedía llevar su yugo. He oído a los Longevos vagar por el bosque y he tenido que agacharme a cobijo de la sombra de la Madre montaña cuando una de ellos echó a volar. Apenas sé nada de los otros, pero añadiré lo que descubra en esta piedra.
Es plausible que los trols de Midgard se estén desvaneciendo de vuestra memoria, como de todo recuerdo de la especie humana. Escasos y solitarios, se agazapan en húmedas cuevas y roen los huesos de los débiles y los insensatos. Por voluntad de Odín, se hallan relegados a rincones oscuros.Pero en Valheim han medrado. Hace siglos que los midgardianos no ven a los imponentes trols hollar la tierra y tumbar árboles por placer. ¡Contemplad este espectáculo noble y colosal, viajeros en tierras foráneas! Luego, daos la vuelta y echad a correr...
Criados por el Anciano de la arboleda a partir de semillas del pecado, los grisucios se camuflan adoptando las formas humanas que otrora los caracterizaban, pero en sus corazones ya no queda calor alguno. Ahora viven por y para servir al Anciano y proteger el bosque. Que la piedad por ellos no te frene la mano.
¿Quién de vosotros fue asesino, fratricida o renegado quizá? ¿Quién clavó su hoja en la espalda de su hermano? ¿Quién arrebató bebés de brazos de sus madres o incendió casas de pobres almas saqueadas? No conservar recuerdos es vuestra bendición. Cada uno de vosotros es un gran guerrero, y el alma de un guerrero jamás es pura.Pero Odín os ha brindado otra oportunidad. ¡Alabemos al Padre Todopoderoso!
Mira al cielo, donde se extienden las ramas del gran Yggdrasil, llamado una vez y cien por los Desterrados a unirse de nuevo a este mundo de depravación. Es al tiempo visión gloriosa y espantosa, pues cuando el gran árbol se extiende por el vacío, sus ramas se tensan y quiebran, lo que en los otros nueve mundos se percibe como seísmos, grandes tormentas y fuegos sagrados. Los Desterrados deben ser aniquilados y el equilibrio restablecido.
Astrid ni tan siquiera se digna a mirarme. Dejo aquí esta piedra para honrar a la gran Freya. Oh, diosa, concédeme una barba como la de Bjorn que me ayude a conquistar su imperturbable corazón.
Son muchas las veces que he renacido en este mundo. He sufrido muerte tras muerte para siempre despertar de nuevo en mi hogar. No puedo sino preguntarme cuántas veces más volveré. Frida cayó ante una serpiente, y su lecho sigue vacío. Un troll partió en dos a Bjarni de un mordisco, y no he vuelto a ver ninguna de las dos mitades...Nos rodean las ruinas de quienes nos precedieron, pero ¿dónde están las manos que las erigieran?Tal vez, cuando su voluntad de permanecer aquí se extingue, los guerreros no pueden volver...
Piedras: Pantano12100 por mundo, cada una con un texto de este conjunto

Bioma: Pantano

Atiende a las palabras del pobre Ulf y no construyas tu morada junto a las aguas turbias, pues lo único que conseguirás es tener pesadillas y una cama empapada. Dejo esta piedra como advertencia. Ahora procederé a construir mi nuevo hogar en un terreno más elevado.
No te detengas, caminante. El aire es pestilente y las aguas están emponzoñadas. Los draugr se pasean por estos lares y la criatura a la que no nombraré, una masa de huesos y pecados, se revuelve bajo la superficie. Procede con cautela y premura hasta que vuelvas a notar el sol en el rostro.
Es posible que encuentres algo de valor en estas tierras lúgubres. Carne de guerra, oro de un guerrero, pan de la forja... ¡El hierro brillante espera a quienes se lo puedan llevar!
Tú, que recorres este sendero, recuérdame. Soy un hombre cuyo hogar estuvo en las montañas de Midgard. Creí que me traerían a este lugar para darme un merecido descanso, pero me encontré con la otra vida en Valheim. Éramos siete antes de que llegaran los grisucios. Ahora Odín no me escucha y los mares me rechazan. Pronto, lo único que quedará será esta piedra.
Ten cuidado con los surtling, llamas de un incendio de antaño que acabaron reducidas a cenizas. Les atrae el pantano, pero la luz que emiten puede verse desde la distancia. Será mejor que te quedes en las alturas.
Hace siglos, los draugr deambulaban por estas tierras tal y como haces tú. Compadécete de esos seres que viven atrapados entre los vivos y los muertos en la sombra del mundo que conocían. Destruirlos es sinónimo de piedad.
Bajo la niebla y la oscuridadLos huesos comienzan a charlarLa carne siempre recordarán.
Odín dio la espalda a Valheim largo tiempo. Sin embargo, pese a la indolencia de los dioses, otras criaturas llegaron al mundo olvidado reptando o cayendo por sus grietas. Trols, goblins y hombres se abrieron paso por sendas secretas. Se erigieron reinos que luego cayeron y hoy yacen en lo más hondo de las tierras.Caminante entre muertos, con cada paso cavas tu tumba.
Aquí di muerte a siete draugr, poniendo así fin a largos años de lucha y miseria. ¿Quién pondrá fin a la mía ahora?
Soy Gudrun, esposa de nadie e hija de ningún padre. Solo me queda mi nombre. Pero, en ocasiones, despierto sintiendo el peso de un bebé en mi seno y lloro. Oh, gran Freya, apiádate de mí.
No temas por el abandono de los dioses. Valheim se aleja del árbol del mundo, y los Vanir no pueden acudir aquí armas en ristre, relegados a observar desde la distancia. Tenlos siempre en mente. Si tu fe es fuerte, tal vez te envíen una señal.
No hay muerte que no traiga nueva vida. Mientras los gusanos se alimentan en el campo de batalla, los grandes cadáveres de los enemigos de Odín traen a Valheim vida nueva. Criaturas inferiores devoran su carne, nutriéndose de la magia ancestral que estos aún albergan. Sus espíritus se filtran al suelo y lo renuevan, o bien buscan nuevos cuerpos que ocupar.Que nadie desdeñe a los muertos, pues muerto está.
Piedras: Montaña13100 por mundo, cada una con un texto de este conjunto

Bioma: Montaña

No somos muchos los que dimos con el camino hacia estas montañas. Éramos veinte, pero ya solo quedamos dos. Agda, con una flecha de draugr junto al corazón, muere lentamente. Me despediré de ella junto a esta roca y le daré al viento sus cenizas. Después, miraré hacia la cima más alta y buscaré a la Alada. Que Odín me dé la muerte o la gloria.
Aquí está el lugar en el que yo, Ulf, vi a la gran dragona por primera vez. Fue el tercer verano de mi vida en Valheim. Se detuvo a dejar una pila de basura formada por huesos de ciervo, jabalí e incluso el cráneo de un grisucio. Jamás volveré a acercarme a este lugar.
Detente y escucha, caminante. En las cimas más altas de Valheim, el aire es escaso y frágil. Desde aquí puedes oír los sonidos procedentes de otros lugares: el repicar de una batalla en Midgard, el clamor de un banquete en el Valhalla o el alarido de una valquiria al cruzar la franja entre los mundos.
Una vez, donde está esta piedra, vi a la gran dragona sobrevolar este mismo lugar y tuve que esconderme en un arbusto hasta que se fue. Ulf el Audaz grabó esta piedra.
Que todos quienes me lean no se entretengan en estas laderas, pues se encuentran lejos del hogar y de la protección del bosque. Las bestias de estas montañas son tan siniestras como feroces y hambrientas de carne. El peor de todas ellas es el viento gélido. Poneos pieles gruesas, encended hogueras y jamás molestéis a los huevos de la gran dragona si valoráis vuestras vidas.
Las grandes ciudades no surgen solasFortalece tu corazón, habitante de una tierra desconocida de otroraConstruye desde el suelo en dirección al cielo
Esta piedra la coloqué yo, Astrid, durante mi séptimo año en Valheim. El Padre Todopoderoso me habló en este lugar. Cuando me desperté de un sueño profundo, sus palabras se encontraban en el suelo, congeladas a causa del frío, a mi alrededor. Las cogí entre mis manos para que entraran en calor, y al derretirse me dieron el mensaje, palabra tras palabra."Acaba con los Desterrados". "Encadénales las cabezas". "Acudiré".
Folclore: Fenring
A la luz de la luna has de buscarAl ser que en la noche suele morar.Pies ligerosColmillos afiladosAcecha con calmaMuerde sin falta.
Cuando desperté en Valheim, supliqué a Odín que se mostrase ante mí. ¿Dónde estaba? ¿Por qué me había abandonado?Pasé muchas lunas afrontando temporales y bestias feroces en busca de respuestas. ¿Dónde estaban los dioses? ¿Acaso era esta mi recompensa? ¿Dónde estaba Odín?Pero ahora lo sé. Cuando erradicaba grisucios como si de malas hierbas se tratase o aplastaba a los surtlings como brasas, hacía la labor de Odín. Y cuando medía fuerzas con un gran dragón y le destrozaba la cabeza con un solo golpe, sentía el orgulloso júbilo de Odín en lo más profundo de mi ser.Todos nosotros somos las manos de Odín, y nuestro valor en vida es obrar su voluntad.
Aquí, Otho y Bjorn libraron un gran duelo para decidir cuál de los dos tenía la mejor barba. Ahora, yo, Bjorn, debo tallar esta piedra para afirmar que la barba de Otho es tan luciente y hermosa como un campo de maíz en estío. Que el todopoderoso Thor me arranque la barba de la faz si miento.
En la antigua Midgard, huestes de humanos echaron a los dracos de las montañas a la vez que los Vanir derrocaban a su madre y la desterraban a Valheim. Pero aquí, los derrotados han recobrado sus fuerzas y su número. El batir de sus fuertes alas se hace eco entre los picos. Son criaturas feroces y nobles, enemigos dignos de respeto en batalla. Si desdeñan enfrentarse a vuestros filos, saludadlos con flechas.
En estas montañas no puede uno lanzar una jabalina sin darle a algo que le quiera matar. Sin embargo, desde las alturas he avistado una llanura soleada donde la vida será más fácil. Pongo rumbo a estas para construir allí mi hogar. Estas son palabras de Ulf.
En Valheim hay amigos, mas habéis de buscarlos entre los enemigos. Viejos amigos, hermanos de fuego, cantantes lunares. Han cazado a vuestro lado durante siglos, y ahora debéis recordarles el pacto ancestral entre vuestro pueblo y el suyo. La carne es su ambrosía, y ha de ser también vuestra ofrenda.
Piedras: Llanuras13100 por mundo, cada una con un texto de este conjunto

Bioma: Llanuras

Donde la lluvia no se deja verY cultivos no se pueden hacerLa tierra puede aún tesoros contener.
En este lugar hacía demasiado calor para Ulf, un hombre acostumbrado a quitarse la nieve de la barba. Grabó esta piedra y continuó su camino.
Relájate, caminante. Odín habla a quienes escuchan. En estas tierras baldías mora uno de los Desterrados. Es un brujo milenario que se dejó pervertir por el rencor y arrastra lo que queda de su cuerpo destrozado por la arena. Seguro que Odín le sonríe al guerrero que consiga acabar con esa abominación.
Cerca de aquí, vi una estrella descoserse del gran manto de la noche y caer en la arena. Tenía un brillo rojo, pero cuando me acerqué a ella al amanecer, estaba fría. ¡Bendita carne de espada y comida de horno! ¡Es un regalo de hierro de los dioses!
Caminante, coloca la mano sobre esta piedra y recuerda a Harald, la persona que la grabó. Perdí la vida en el campo de batalla de Midgard, pero la recuperé en Valheim. Aun así, las contiendas no llegaron a su fin.Me enfrenté a Eikthyr, el Gran Venado, en las praderas, pero uno de mis ojos no sobrevivió a su cornamenta.Perdí la mano del escudo en los bosques por culpa del Anciano de la arboleda, y un draugr me disparó una flecha bajo las costillas que aún siento.Luché contra la Madre Draco en las laderas, pero me arrancó la mitad de la pierna y ahora he de usar un bastón para caminar.Supongo que está a punto de llegar mi última batalla. ¿Dónde despertaré cuando me duerma esta vez?
En mi sueño, Odín se me apareció como un anciano apoyado en un bastón, con un sombrero de viajero de ala ancha en la cabeza. Me dijo que confiara en los cuervos que llevan sus palabras bajo la lengua y que grabara esta piedra para que otros conocieran su voluntad. Debemos matar a los Desterrados para ganarnos un sitio en su salón del Valhalla.
Bajo la tierra se encuentran los salones de los hombres y mujeres que desaparecieron hace eones; las tribus ancestrales que vivían en Valheim antes de que el Padre Todopoderoso se fijara en estas tierras. Si te adentras en las profundidades encontrarás sus tesoros, pero has de tener cautela... pues algunos de ellos aún no saben que están muertos.
Desde las cumbres, este lugar parecía sereno y agradable, pero ha resultado ser peor que ningún otro. Oigo el zumbido constante de esos condenados insectos. Mi barba se ha vuelto alba como la nieve. Voy a construir un barco.
Qué alborozo viajarcon el viento en el rostroy un horizonte de cielos azules.Y qué alborozo tambiénhacer frente a los propios enemigosy hablar al mundo con toda franqueza.Y, ah, qué alborozovolver al hogar tras el periploy hallar el fuego aún candente.
En esta planicie, solo los mejores sobreviven para leer mis palabras y acatar mi consejo. Acatadlo, pues.El gran Odín no es un padre afectuoso, amable y bonachón cuyas palabras son dulces como la miel. Tampoco es un adusto señor con brazaletes de oro que envía a sus huestes a morir.No os ha traído aquí a combatir a sus enemigos por amor o miedo a él, sino porque sus enemigos son los vuestros. Su alegría y honor son también vuestros. Lucharéis y venceréis como hizo él en su día.¡Regocijaos, hijos e hijas de Odín!
En esta llanura encontraréis las moradas de los fuling, raza ancestral que erigió torres y ciudades que nada tenían que envidiar a las de los hombres, hasta que Odín la castigó por su orgullo. Pisoteó sus ejércitos, cuyas armaduras cedieron como caparazones de caracoles bajo sus pies, y convirtió sus urbes en polvo.Tan solo Yagluth, el gran hechicero, se negó a doblegarse ante su furia. Por eso, Odín lo partió en dos mitades y las arrojó a Valheim, donde su sangre empapó la tierra y él acabó convertido en polvo. Su muerte se lloró en los pocos vestigios de su pueblo.Hoy los fuling reinan sobre las llanuras de Valheim, asalvajados y brutales, con los corazones inundados de rencor y miedo. Pero Yagluth aún los acompaña en forma de fuerza invisible de la que los chamanes fuling extraen su retorcida magia para fortalecerse a medida que sus gentes se extienden por el mundo...
Los lueys son seres temibles que hacen temblar las llanuras de Valheim con sus pasos desde mucho antes de que los Desterrados fueran relegados a estas tierras. Son de rabia fácil y no dudan en hacer trizas a todo el que se acerca a ellos desprevenido, pero antaño conocieron la mano del hombre y es posible enseñarles a amarla de nuevo.
Has de saber, transeúnte, que, si bien no puedes perecer en el mundo de Valheim, puedes dejar de renacer en él. Son muchos los que llegaron para hacer la voluntad de Odín antes que tú, tan solo para ver su propia voluntad quebrada.
Piedras: Tierras Nubladas750 por mundo, cada una con un texto de este conjunto

Bioma: Tierras Nubladas

Aquí yacen los Jotunn, los parientes más antiguos de Odin y sus más feroces adversarios. En vida eran los portadores de la ruina, pero ahora en la muerte, nutren nueva vida.Lo que está vivo debe morir, y lo que está muerto debe renacer.
Donde el aire es espeso por la magiaY en la tierra la vida crece con rapidez,La niebla da a luz maravillas.
Mientras estés en la niebla no confíes en nada. Crucé a través de ella con un grupo de siete pero cada vez que nos parábamos a contar, contábamos ocho. No sabemos quién era el octavo, pero para la mañana siguiente ya se había ido.
Los Dvergr son los descendientes de los grandes herreros de antaño, cavadores que llegaban a lo profundo de la tierra, buscadores de tesoros escondidos.Aquí en Valheim minan los huesos de los Jotunn y destilan Eitr, un material para la magia. Son felices si se les dejan solos con sus propios planes y se preocupan poco por las vidas de los demás, pero se defenderán si se sienten agredidos.
El cuervo me enseñó cómo hacer un bastón que prendió mi barba en llamas. No me entrometeré con tales cosas.Ya cansado de la niebla y la magia, Ulf esculpió esta piedra. Ahora iré en búsqueda de lugares menos problemáticos.
Escuchad las palabras de Ulf y no se lleven los gorros de los pequeños mientras los llevan. No tienen sentido del humor y la única cura por insultarlos es matarlos. De todas maneras, sus gorros no calzan en cabezas comunes.
Viajeros de la neblina,¿Hacia dónde van?Sin poder ver dónde estaban,Sin poder ver adonde van.
Piedras: Tierra de Ceniza1370 por mundo, cada una con un texto de este conjunto

Bioma: Tierra de Ceniza

Que sepas, criatura nonata, que este fue antaño el reino más grande de todo Valheim. Aquí vivieron los hijos e hijas del Rey de la Llama Esmeralda. Bajo su ala, éramos fuertes y estábamos a salvo. A su vista, crecimos como brotes verdes.Ahora colocamos esta piedra entre los escombros y le damos la espalda a la tierra de nuestro nacimiento. Que las futuras generaciones reciban nuestra advertencia.
En los bosques del extremo norte, nuestros exploradores encontraron un niño dormido, sentado desnudo en la nieve profunda, de espaldas a un árbol. Lo envolvieron en pieles y se lo llevaron al rey. La criatura fue durmiendo todo el tiempo, moviendo solo ligeramente los párpados.Lo llamamos el Hijo del Invierno y lo consideramos un buen augurio. Que los dioses se apiaden de los necios.
En toda la tierra era sabido que los dos a menudo se sentaban juntos como si conversaran; el rey se acurrucaba alrededor del niño dormido con el rostro cerca, esforzándose por captar cualquier palabra murmurada.Nadie sabía lo que pasaba entre ellos, pero todos vieron el cambio en el rey. La justicia se convirtió en ira, y la cautela en miedo. Se aprobaron leyes que era necesario infringir, y los infractores eran castigados cada vez con mayor dureza.La tiranía llegó en espiral, como una gran tormenta.
Cuando el Rey de la Llama Esmeralda voló fuera de su tierra para visitar al rey hechicero de los fuling, sus propios thegns se rebelaron contra él e incendiaron el palacio con el Hijo del Invierno dentro. Todos los que estábamos vivos en ese momento escuchamos el grito que sonó durante los nueve días del incendio y resonó en las calles de la ciudad durante muchas semanas más.Esos fueron los últimos días buenos que conocimos, antes del regreso de nuestro rey.
Cuando el rey vio los restos carbonizados de su gran salón, juró que mostraría a sus enemigos un fuego mucho mayor que la pequeña chispa que habían encendido. Con su aliento arrasó nuestra ciudad y luego trajo la guerra a toda la tierra. Algunos permanecieron fieles al rey, pero muchos intentaron aplacar su furia.Hermanos lucharon contra hermanos, hermanas contra hermanas. El Reino de la Llama Esmeralda se desgarró. Ahora solo quedan estas ruinas carbonizadas, en las que ni siquiera los muertos consiguen encontrar descanso.
Las piedras hablan de una gran tragedia en esta tierra, hace muchos siglos. Cuesta creer que la criatura que acecha a esta ciudad en ruinas fue antaño una bestia noble y un rey sabio. Sin embargo, no nos detendremos por estos menesteres. Cuando lo matemos, diremos que fue por misericordia.
Desde que llegué, no he sido feliz más de un día en ningún lugar, pero este sitio es el peor de todos. La mayoría de las cosas están en llamas, y la pesca no es buena. Estas son las palabras de Ulf.
El fuego puro de un gran dragón tiene el poder de dar vida y revivir la tierra muerta. Antiguamente, bendijeron la tierra y los mares con su llama purificadora, trayendo nueva vida por dondequiera que pasaran.Pero para aquellos quemados por el fuego de un draco, la bendición es una maldición. Son asesinados y revividos al mismo tiempo, atrapados para siempre entre la muerte y la vida. Esas son las almas desafortunadas que vagan por esta tierra devastada, con llamas por carne y agonía en cada momento. No pueden ser destruidas, solo compadecidas.
Si los cuentos son ciertos, hace mucho tiempo que los dioses abandonaron este mundo. El Rey de la Llama Esmeralda era lo más cercano a un dios que conocíamos, pero nuestras oraciones hacia él se han convertido en cenizas en nuestras bocas.Esta es la última de nuestras fortalezas, y en la mañana moriremos defendiéndola. No ofrecemos más oraciones y solo deseamos muertes limpias y libres, no quemadas por la llama.
Es una locura cuando el pueblo libre dice que no necesita dioses. Nadie necesita dioses, y los dioses no necesitan a nadie. No deben nada a los hombres.Pero aun así, los sabios buscarán a los poderosos como las vides buscarán un árbol poderoso por el que trepar. Le entregamos nuestras espadas al Rey de la Llama Esmeralda, porque sin él sólo hay muerte.
La guerra es fuegoy los hombres son combustible.Cuando las llamas prenden el corazón,sus cuerpos son leña seca.
Soy Astrid del Brazo Largo. Vine aquí tras muchas dificultades para luchar contra la bestia y romper la maldición que me mantiene aquí. El cuervo me ha devuelto un recuerdo y no me deja descansar. Moriré tantas veces como tenga que morir para volver a ver a mi hijo.
He visto a muchos guerreros lanzarse contra la bestia una y otra vez, perdiendo un poco de su voluntad cada vez hasta que sus camas quedaron vacías. Si este es mi destino, que así sea. Estas son las palabras de Björn, que una vez fue granjero.
Piedras: Norte profundo1870 por mundo, cada una con un texto de este conjunto

Bioma: Norte profundo

El Norte Profundo. El obstáculo final antes de poder demostrar que soy digno. Las pruebas han sido muchas, y también las muertes. He perdido amigos muy queridos. Pero por fin estoy aquí.
Parece un lugar bastante tranquilo. Por ahora, a los animales no parece importarles mucho mi presencia. Si hace falta, debería poder sacar de ellos algunos recursos valiosos. Al fin y al cabo, o sobrevivo yo o sobreviven ellos.
Debo mantenerme en guardia. Pocos lugares han sido pacíficos desde que llegué aquí, y sería de necios creer que estas tierras son distintas. Por bien que luche, el frío inevitable de este lugar podría acabar conmigo igualmente. Más me vale encontrar refugio.
Hasta ahora me han dejado en paz. Aun así, no consigo quitarme de encima la sensación de que algo me observa.
Encontré un edificio antiguo, pero estaba abandonado. Es difícil saber desde cuándo, pero no creo que vaya a encontrar amigos aquí.
No me gusta pensar en lo que podría haber pasado si mi hacha no hubiera estado tan afilada ni mis sentidos tan alerta. Al fin y al cabo, ya no queda nadie que pueda acudir en mi ayuda. Puede que haya perdido a mis compañeros. Pero es por ellos por lo que debo seguir adelante. Quien gobierna estas tierras debe morir.
Es extraño. No puedo evitar sentir que aquí debería haber gente, esperando para darme la bienvenida. Creo que así eran los inviernos de mi infancia, y en cualquier momento mi padre debería salir a recibirme. Pero no está aquí. No hay nadie.
Últimamente me persiguen sueños en los que soy un cuervo. Sobre grandes alas negras sobrevuelo este mundo que he llegado a conocer, pero no es el mismo. El paisaje ha pasado de verde y fértil a frío y yermo. Quizá sea solo este norte helado, que está haciendo mella en mí. Aunque... ¿y si no es eso?
Ahora sé a dónde debo ir. Los ancestros me han señalado el camino hacia quien gobierna estas tierras, aquel a quien intentaron mantener encadenado pero cuyo poder ahora somete al mundo entero. Si logro derrotar a este enemigo, a este ser odiado, habré demostrado mi valía de una vez por todas.
Al principio parecía un buen hogar para Ulf, a quien le gustaban el frío y la nieve. Luego llegaron esas pequeñas criaturas maliciosas, decididas a arrastrarme bajo tierra, y me vi obligado a reconsiderarlo.
Si lo que dice el cuervo es cierto, solo queda un desterrado más al que debo derrotar. Pero ¿qué vendrá después? ¿De verdad me será devuelto mi hijo, o yo a él? Astrid levantó esta piedra para su hijo, por si seguía sus pasos antes de volver a verlo.
Esas tierras nos resultaban tan familiares que despertaban recuerdos profundamente enterrados en nuestra memoria. Deberíamos haber sabido que no eran lo que parecían.
Escucha las palabras de Kata, que una vez pensó que los trols del bosque eran enemigos poderosos. Sus parientes en estas tierras son tan altos como las torres más altas y tan duros como la piedra más dura, pero quienes logren acabar con ellos obtendrán una recompensa brillante.
Cuando llegamos aquí por primera vez, este lugar era rico y próspero. Pero los inviernos son ahora más fríos y largos, y tememos que pronto lo dominen todo. Aun así, aquí hemos construido nuestros hogares y echado raíces, así que aquí seguiremos.
En el norte sin final, donde danza magia en el cielo, haz la ofrenda ritual, y alza lo que duerme bajo el suelo. Deja el fuego arder, la sabiduría ancestral aguarda, a quien quiera combatir, con las armas que su linaje guarda.
¡Cuidado con los árboles falsos! Los carámbanos tintineantes y las ramas que crujen podrían no moverse solo por el viento...
Signe levantó esta piedra en memoria de Eigil, que cayó en combate. Aún no había aprendido que no todo aquí está tan congelado como parece.
Enterrados bajo la nieve, en lo profundo del norte, los lazos se endurecen como la tierra helada mientras la verdad comienza a descongelarse.
Piedras de criaturas y lugaresun texto fijo cada una
Piedra de los jabalíesUna piedra de folclore de las Praderas con jabalíes domesticados alrededor. · ubicación
Estas tierras son salvajes y despiadadas, pero más aún lo son todos los que llegan aquí. Caminante, consuélate con los regalos que se presentan ante ti: la madera y la piedra, las frutas y las flores del bosque.No pierdas de vista a los jabalíes que vagan por estas tierras pues, a pesar de temerle al fuego y al hombre, son animales que se pueden domesticar. Acércate a ellos y ofréceles algo de comida. Lo que más les agrada son las raíces.
Piedra de los grisuciosUna piedra de folclore del Bosque negro. · ubicación
Que todos los que me lean tengan cuidado con los grisucios, moradores de la oscuridad que carecen de alma. Nacen de la podredumbre y la lluvia, y brotan del suelo como si de setas se trataran. No tienen nada en la lengua ni tras las cuencas de los ojos, y hasta aquellos que no teman a nada deberían amedrentarse.Cuando las almas de los asesinos o pecadores se pudren bajo la tierra, se crea un quiste vacío que atrae la roca, la madera y el moho. La turba se vuelve carne, los juncos se vuelven trenzas y los harapos se vuelven piel.No deberían ni poder caminar, pero cuando cae la noche... se mueven. Si quienes lean esto se topan con uno mientras van armados, sajadlo para que salga o, en todo caso, acercadlo a una antorcha, pues las llamas los aterran.
Piedra de los draugrUna piedra de folclore del Pantano. · ubicación
Hace mucho, mucho tiempo, el mundo de Valheim era el hogar de una raza de gente noble y orgullosa. Construyeron torres que alcanzaban las mismas nubes y cavaron las tierras en busca de metales preciosos. Por desgracia, ese orgullo los llevó a la ruina. Desafiaron a los dioses y emprendieron una guerra contra los Aesir y los Vanir... acabando así con ellos mismos. Odín arrasó las ciudades y Loki redujo las minas a cenizas. Thor destruyó todas y cada una de las torres y Freya sembró los campos con lágrimas saladas.A día de hoy, su historia yace enterrada bajo siglos y más siglos. Ya no hay tonadas que recuerden sus andanzas y la naturaleza se ha apoderado de las ciudades. Sin embargo, el orgullo jamás muere por completo, y los guerreros que lucharon en la batalla final no se rendirán hasta que sus cuerpos se reduzcan a polvo y ese polvo desaparezca. Regresan al mundo como draugr, unos caminantes malditos que portan armaduras milenarias; criaturas sumidas en la ruina y la desesperación.Acabad con ellos y enterradlos. Recordadles que están muertos.
Piedra de folclore de los dracosEn la Montaña, cerca de los nidos de dracos. · ubicación
Todos aquellos que me lean han de tener suma cautela con los dragones de la escarcha, una de las razas más antiguas que surgieron del cuerpo de Ymir.Los dragones más comunes son los dracos, que son los machos jóvenes que cuidan a las crías. La mayoría de las veces se encuentran encaramados junto a los nidos para vigilar los huevos. Las hembras son muchísimo más grandes y no suelen verse tan a menudo... pero si las hacen enfadar, son un rival cruel y despiadado.
La piedra de la Caverna gélidaLa dejó quien bajó antes que tú. · ubicación
Lo mas profundo de la cueva prometiome riquezas.Pero bajar, visto queda, tanto como subir no cuesta.El lago, si bien solícito, da de beber y poco más.He evitado vaciarlo del todo, para brindarte a ti que viajas hoy mi misma oportunidad.Ojalá tú te hayas pertrechado mejor.De lo contrario, a mi lado tienes tu sitio. Yace y descansa...
La piedra de los Túneles serpenteantesDentro de las galerías del Norte profundo. · ubicación
Las criaturas brillantes son una excelente fuente de luz en la oscuridad. Quizá una jaula de madera sirva para mantenerlas en su sitio.
Memorial ancestralLas piedras del Lugar memorial del norte, un texto por piedra. · ubicación
Memorial ancestral
Los poderosos que nos precedieron descansan aquí. Avanza con cuidado, pues su sueño aún podría ser perturbado.
La muerte llega para todos al final, incluso para los guerreros más poderosos. Algún día podrías contarte entre ellos.
Honremos a nuestros ancestros, que forjaron el mundo en el que ahora vivimos. Y que nos consideren dignos.
La piedra de la Forja del PotencialLa advertencia junto al altar de mejora. · ubicación
Ingrid y Torgunn decidieron honrar a los dioses en este lugar. Los dioses sonrieron a Ingrid y le concedieron una gran bendición. Torgunn, en cambio, descubrió de la forma más dura el riesgo que estaba asumiendo, pues su espada se hizo pedazos sobre el altar. Levantó esta piedra para advertir a otros del peligro de intentar refinar objetos en esta forja.
Tablillas de los altares de jefesla inscripción de cada altar de los Desterrados
DA CAZA A SU RAZA
QUEMA A SUS PEQUEÑOS
COCINA LOS RESTOS
SACRIFICA A SUS CRÍAS
SU ALMA MORIBUNDA SE DIVIDIÓ Y SE REPARTIÓ ENTRE LOS SUYOS
TAÑIR SU ALABANZA
DETÉN LA INVASIÓN
Las Piedras de sacrificioel verso tallado bajo cada gancho de trofeo de jefe en el punto de inicio

las piedras del punto de inicio

Tiene una cornamenta de astas de hierroCon ellas rompe rocas y montañas sin esfuerzoSus pezuñas cargan con el sonido del rayoSu voz es un vendaval solano
Primigenio del bosque, rey de las arboladasGobierna a todos los que se encuentran bajo sus pisadasSus raíces llegarán hasta los lugares en los que antaño había ciudadesSu sangre será su vino, y sus cuerpos su carne
Caminante, mira hacia tus piesQue pisotean nuestra tumbaMiles de huesos sin pielTe llevarán a la ruina
Alas negras que cubren el sol y la lunaDesciende de la montaña nuestra madre, que solo es unaSus lágrimas caen como el lloverSu voz nos dirá que debemos volver
Hace eones, solía llevar una coronaBajo un cielo teñido de sangre rojaAhora no queda nadie de quien antaño fueY su espíritu no puede perecer
Un padre noble y orgullosoSurcó los cielos de fuegoDespués la locura bajó su mortajaY deformó el deseo de su corazón
Nacida con armadura,Madre de muchos.Una Reina sin corona,Gobernante de las profundidades.